Hay días en consulta en los que no estamos graduando la vista, sino corrigiendo PRUEBAS PERCEPTUALES. Y muchas familias se sorprenden:
“Pero si ve bien… ¿por qué le hacéis estas pruebas?”
La respuesta es sencilla: ver bien no es lo mismo que procesar bien lo que vemos.
La percepción visual es la CAPACIDAD que tiene el cerebro para interpretar, organizar y dar significado a la información que recibimos. Es un PROCESO NEUROLÓGICO COMPLEJO que está directamente relacionado con el rendimiento escolar.
Un niño puede tener una agudeza visual del 100% y, aun así, tener dificultades importantes en el aula si su procesamiento visual no es eficiente.
AGUDEZA VISUAL 100 ≠ BUENA VISIÓN
¿QUÉ HABILIDADES ENGLOBA LA PERCEPCIÓN VISUAL?
Cuando evaluamos percepción visual analizamos diferentes habilidades, entre ellas:
- Discriminación visual: capacidad para diferenciar formas parecidas (por ejemplo, b-d, p-q, 6-9).
- Memoria visual: recordar lo que se ha visto previamente (palabras, formas, patrones).
- Relaciones espaciales: entender la posición de los elementos (arriba/abajo, derecha/izquierda, dentro/fuera).
- Constancia de forma: reconocer una forma, aunque cambie de tamaño o posición.
- Cierre visual: identificar una figura, aunque esté incompleta.
- Integración visomotora: coordinar lo que veo con el movimiento de la mano (fundamental para la escritura).
Todas estas habilidades son la base de la lectura, la escritura, la copia y la organización en el papel.
¿CUÁNDO ES NECESARIA UNA EVALUACIÓN PERCEPTUAL?
Recomendamos valorar la percepción visual cuando aparecen señales como:
- Lectura lenta o con muchos errores
- Confusión frecuente de letras o números
- Mala letra o dificultad para respetar márgenes
- Problemas para copiar de la pizarra
- Dificultad para organizar el espacio en el papel
- Bajo rendimiento que no encaja con la capacidad del niño
- Cansancio excesivo al hacer tareas escolares
Muchas veces estos niños escuchan frases como “es despistado”, “no se fija”, “no se esfuerza lo suficiente”. PERO EN REALIDAD puede haber una base visual que está interfiriendo en el aprendizaje.
LA IMPORTANCIA DE DETECTAR A TIEMPO
Cuando una dificultad perceptual no se detecta:
- Aumenta la frustración
- Disminuye la autoestima
- Aparece rechazo hacia la lectura o el estudio
- El esfuerzo es mucho mayor que el resultado
Sin embargo, cuando identificamos qué habilidad concreta está fallando, podemos intervenir de forma específica y eficaz. Cuanto antes se evalúe, antes se puede ayudar.
¿CÓMO AYUDAMOS DESDE LA OPTOMETRÍA?
Desde la optometría clínica y la terapia visual:
- Realizamos una evaluación completa del sistema visual (no solo graduación).
- Analizamos habilidades perceptuales específicas.
- Diseñamos un programa individualizado de terapia visual si es necesario.
- Trabajamos ejercicios dirigidos a mejorar la habilidad alterada.
- Reevaluamos la evolución y ajustamos el tratamiento.
La TERAPIA VISUAL no es “hacer fichas sin más”. Es un ENTRENAMIENTO ESTRUCTURADO del sistema visual y del procesamiento cerebral para que el niño gane eficacia, seguridad y autonomía.
El aprendizaje es un proceso complejo en el que la visión tiene un papel protagonista. Cuando algo no fluye, no siempre es falta de esfuerzo. A veces, simplemente, el cerebro necesita aprender a interpretar mejor lo que los ojos ven.
Y ahí es donde la evaluación perceptual marca la diferencia.